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viernes, 25 de septiembre de 2015

No todo vale, tampoco en Energía Solar (II)


Se estudiará en las escuelas de negocios, seguramente, la campaña de marketing que realizó en el último trimestre del año 2015, una de las utilitis de España, en relación con el desarrollo del autoconsumo mediante placas fotovoltaicas.

El aspecto regulatorio del autoconsumo con retrasos que se miden en años y posiciones de barrera de entrada desde la administración y aplaudidas desde el oligopolio existente acompañaran a esos estudios.

Dos características son de resaltar:

  •  El lanzamiento prácticamente simultáneo de dos nuevos servicios: Cobertura Solar y Smart Solar.
  • Aprobación inminente del RD sobre autoconsumo

El que los tres hechos puedan estar interconectados no es mera especulación ya que es incuestionable que se ven entrelazados aunque solo sea por una cuestión temporal, temporalidad que se está produciendo en estas fechas con un orden en apariencia orquestado y, posiblemente, preparatorio de un cambio de administración, ante las inminentes elecciones generales.

Desde el plano de la comunicación no parece conveniente mezclar ambos servicios ya que en principio nada tienen que ver, ni por su alcance, ni por el destinatario al que va dirigido, ni por mezclar un producto puramente financiero con un servicio de mantenimiento.
Como este tipo de casualidades no se producen sino se buscan, el análisis de las mismas hay que hacerlo conjuntamente para un mejor diagnóstico.

Para una mayor claridad hay que identificar los alcances de los servicios que se pretenden comercializar que son:
  • Cobertura Solar (cobertura Solar financiera y servicios de mantenimiento)
  • Smart Solar (Estudio Previo Personalizado, Diseño de la instalación, Instalación, legalización y puesta en marcha, Ayuda en la tramitación de subvenciones, Mantenimiento, Servicios Web, Servicio de atención telefónica 24 h, Asesoramiento sobre seguro)

Desde los puntos de vista: técnico, comercial y operacional el servicio Smart Solar parece óptimo para la parte eléctrica de una residencia unifamiliar, no desde el consumo energético, como es sabido en este tipo de residencias el consumo eléctrico está en el entorno del 20% del consumo total, dato que es importante resaltar y que no parece que haya sido tenido muy en cuenta por la compañía eléctrica.

Se puede sobrentender, aunque no se explicite, que la compañía oferente se ha preparado para poder dar un servicio como el denominado “balance neto” al indicar:  

Ponemos a tu disposición un servicio web de monitorización: datos de producción, energía inyectada a red, energía auto consumida...

No parece razonable que al prestador del servicio se le inyecte energía a su red gratuitamente, por lo tanto, habrá una compensación de energías como en la mayoría de los países de nuestro entorno y repito se lo conoce como “balance neto”.


Todo lo anterior, a pesar de estrategias más o menos torticeras, producirá un desarrollo de las energías renovables y la conversión de los actuales abonados en el doble rol de: consumidores y productores, pero no desarrollará a las empresas locales como garantes de la necesaria competencia en el sector y en cambio reforzará el poder de demonio existente en el mercado actual, no hay libre competencia en un mercado en el que la red de distribución eléctrica es gestionada por oferentes de los servicios mencionados anteriormente ni tampoco con una regulación nada trasparente e indefendible del interés general. No hay otro camino, ante estos hechos, que una reforma estructural que defienda esos intereses de todos. Se necesita regular un mercado en el que las empresas puedan implantarse, desarrollarse y competir y el soberano del mercado sea el cliente y no otros.

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