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viernes, 3 de octubre de 2014

LA EFICIENCIA ENERGETICA NO ES LA BANDERA A DESPLEGAR




En el Cuaderno IMP: La eficiencia energética es rentable de  Javier García Breva, en el que considera a la eficiencia energética  la gran panacea, como se atestigua en el  resumen de su documento al escribir lo siguiente:

“La eficiencia energética reduce los precios de la energía, las importaciones de hidrocarburos y aumenta la renta disponible de los hogares. Es un motor de innovación tecnológica para dar al consumidor el poder de gestionar su demanda. La eficiencia energética es un pilar de la política energética y de los nuevos modelos de negocio energético que indican el futuro y las nuevas formas en el uso de la energía que están transformando el mundo. Lejos de representar un obstáculo, constituye la mejor oportunidad para la recuperación de la economía”.

Mi visión de la eficiencia está lejos de coincidir con lo expuesto más arriba y más aún en la situación que atravesamos por aquí. Por una parte, creo que, en el segmento de edificación que es dónde Europa dirige gran parte de los esfuerzos a desarrollar, siempre éstos va acompañados de la producción mediante fuentes renovables y, por consiguiente, tanto monta la eficiencia como la autoproducción. 

Un claro ejemplo de lo anterior es la apuesta por los edificios de consumo casi nulo o si se quiere aún más: edificios de energía positiva, como forma de remarcar más la producción propia y, también, es un ejemplo interesante el documento elaborado por el Cener sobre la rehabilitación hacia el consumo casi nulo.

Por otra parte, la gestión de la demanda propiciará acciones de eficiencia energética y no al revés y lo anterior es muy importante, el consumidor debe gestionar la energía que consume, pero no solo desde el lado de la eficiencia sino también y más importante desde el lado de la producción.

 Su éxito estará en la medida que pueda convertirse en un nuevo agente: el consumidor/productor y por muchas razones productor fundamentalmente de fuentes renovables.

La reducción de precios de la energía, autentica bandera a desplegar, no viene de ser eficiente, ser eficiente ahorra, lo que bajará los precios de la energía que se consume actualmente es la competencia que  se crea con la autoproducción.

El trinomio: gestión, producción y eficiencia, en el segmento residencial, es el que hará que se desarrolle la transición energética. España tiene que saber construir una respuesta, sobre la base de la estrategia europea, para corregir su gran error energético que no es otro que el nivel de precios que nos aleja de la Europa Real y penaliza las rentas de las familias. La bandera a desplegar es la de: precios europeos de la energía en España. Y las herramientas a utilizar el trinomio: gestión, autoproducción y eficiencia.



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