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lunes, 27 de enero de 2014

La Energía en la Cumbre Europea de Marzo




El pasado 22 de enero se dio conocer la propuesta sobre Energía que llevará la Comisión al Consejo europeo de marzo. La propuesta, hecha en un horizonte del año 2030, conlleva la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 40% con respecto a 1990. Vuelta a un objetivo común para que al menos el 27% de la energía europea proceda de renovables y reformas para mejorar el sistema de comercio europeo de emisiones
En marzo, justo antes de iniciar un nuevo ciclo institucional, los líderes europeos se reunirán para responder a las propuestas de la Comisión Y orientar las grandes líneas de la política energética y climática futura. España debería  aprovechar esa oportunidad para consensuar y debatir una estrategia energética.
La preocupación ciudadana está centrada en temas como: paro, crecimiento, estabilidad y bienestar, la energía puede ser una de las fuentes de solución a estos vastos problemas
La importación de bienes energéticos equivale al 4,5% del PIB de España. Hogares e Industrias se ven lastrados por la factura energética con un coste muy superior a la media europea y dependiente de los precios de los combustibles fósiles. Un coste que no ayuda en absoluto a resolver los problemas de déficit ni del crecimiento ni del paro.
Para España esta cumbre podría representar una gran oportunidad ante la situación interna Energética que atravesamos, en efecto, después de dos años gastados en la solución del  déficit tarifario eléctrico, habiéndose tomado decisiones que afectarían a cualquier estrategia energética, la cumbre europea podría ser un hito para cambiar el rumbo de nuestras actuaciones políticas.
España no posee una estrategia energética explícita pero sí los estudios y líderes energéticos para asesorar en la búsqueda de un consenso y equilibrio de intereses.
Un cambio en el devenir político: informar  una vez que la Cumbre ha finalizado, se hace necesario. Una posición de consenso con anterioridad a la cumbre conllevaría un debate y una búsqueda de una estrategia al servicio del interés general, es decir,, una  posición común ante la cumbre europea. Hasta hoy, Europa es posiblemente el  único punto de consenso político existente.
El abordar la estrategia energética, desde el plano de la eficiencia para el país y como herramienta que soluciona problemas existentes muy graves puede dejar de lado posiciones ideológicas que seguramente de nada nos benefician en estos momentos.
Una acción, como la anteriormente descrita, necesitaría de líderes imbuido en los aspectos energéticos y convencidos de la necesidad de lograr una estrategia consensuada de largo plazo. Desgraciadamente no está en la cartera ni de los políticos ni de la sociedad civil una actuación en el sentido indicado.
Lo que realmente parece que preocupa a unos y a  otros son los baremos que han sido elaborados para el nuevo pago de las primas del anterior régimen especial, aspecto sin duda importante para ellos pero que nos hará perder, una vez más, la oportunidad que se nos brinda desde  Europa.

La dramática situación por la que se atraviesa tanto en algunos hogares como en algunas empresas, exigen la construcción de acciones encaminadas a solucionar los Intereses generales reclamadas por la gran mayoría de los ciudadanos y la energía entra dentro del capítulo de los intereses comunes.

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