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martes, 15 de enero de 2013

La Discontinuidad de España en los Objetivos Energéticos de la Estrategia 2020 Europea


Dentro de los objetivos estratégicos: Europa 2020, se incluyen los correspondientes a la política energética, que son conocidos como la “estrategia 20-20-20”, para la consecución de la misma Bruselas ha considerado necesario fijar  las siguientes iniciativas:
 
·         Infraestructuras Europeas (garantiza que las redes estratégicas de energía e instalaciones de almacenamiento se completarán en 2020)
·         Eficiencia Energética (El 25 de octubre de 2012, la UE adoptó la Directiva 2012/27/EU sobre eficiencia energética)
·         Redes Inteligentes  (despliegue de las redes eléctricas europeas futuras)
·         Cooperación Internacional (estrategia global para las relaciones exteriores de la UE en materia de energía)
Bruselas ha elaborado, también,  la denominada: Roadmap 2050 como proyección de los objetivos 2020. Como es sabido, la estrategia energética 2020 se centra en tres objetivos: reducción de emisiones de CO2; Energías Renovables y Eficiencia Energética, la última cuantificación, conocida,  de dichos objetivos por la administración es la que figura en el cuadro superior.
 
Los objetivos de la Estrategia Europa 2020 en el marco europeo se dividen en ocho apartados:
1.       Tasa de empleo
     2.       I+D+I
      3.       Reducción de emisiones de CO2
      4.       Energías Renovables
      5.       Eficiencia energética (reducción del consumo de energía primaria)
      6.       Abandono escolar
      7.       Enseñanza Superior
      8.       Reducción de la Población en riesgo de pobreza o exclusión social
Es de resaltar, como se ha expuesto más arriba,  que tres de dichos objetivos corresponden a la estrategia energética y  ambiental, con lo que éstas tienen un peso especifico muy importante. España, como no podía ser de otra manera, tiene comprometida la estrategia Europa 2020 que en el plano energético y medioambiental esta cuantificada tal como aparece en el cuadro superior y ya hemos indicado anteriormente. 
Dos, al menos, son los puntos que deberían ser reconsiderados desde la nueva andadura que se empieza con el relevo en la Secretaria de Energía:
  • El primero, el actual parón existente en el desarrollo de los objetivos fijados por Europa y comprometidos por España, motivado por la dedicación en exclusiva al déficit de tarifa eléctrico.
  • El segundo, la reconsideración del alcance de los objetivos, al ser los propuestos por Bruselas, 20-20-20, de mínimos y, por lo tanto, cada país miembro los fijará en función de su política energética, que en el caso español está en revisión, como consecuencia de las desviaciones en las previsiones de los planes.
Existen dos planes elaborados por la administración española por exigencias de las directivas  europeas que son:
  1. PANER 2011-2020 (Plan de acción nacional de energías renovables)
  2. PAEE 2011-2020 (Plan de ahorro y eficiencia energética)
Los agentes del sistema energético, tanto los actuales como los nuevos entrantes, necesitan conocer la política energética, a través de dichos planes actualizados, para poder establecer la de sus propias empresas, sin ellos es una apuesta a la ruleta rusa todo lo cancerniente al sistema energético español como la consecución de los objetivos mencionados.
Es evidente que los planes elaborados están vigentes pero no así su desarrollo, ni las actualizaciones necesarias en las previsiones de consumo y otras que se establecieron y no preveyeron la evolución económica y financiera que está teniendo España que invalidan algunas de las variables y proyecciones consideradas. La comparación de los objetivos españoles con las tres economías más importantes de Europa: Alemania, Francia e Italia, nos sitúan y nos permiten referenciar nuestros propios objetivos que, por cierto, no son nada ambiciosos en lo referente a: Energías Renovables y Ahorro y Eficiencia Energética.
 
 
 


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