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martes, 16 de octubre de 2012

Los Pagos por Interrumpibilidad, el Déficit de Tarifa y los Grandes Consumidores


Una de las incógnitas, que surgieron hace unas semanas, era la de conocer como el Ministerio de Energía le daba solución a la promesa política, realizada por su responsable, de mantenimiento del precio de la energía eléctrica para consumidores industriales del tamaño de Alcoa, como medida para evitar una o varias deslocalizaciones industriales cuya causa fuera el precio de la electricidad.
Se dijo, que el Ministro había firmado la orden por la que se cumplía la promesa dada y su publicación estaba a expensas de que se solventase las formalidades pertinentes, entre las que se encontraba el visto bueno de Bruselas en relación con no contravenir la directiva de competencia, sin duda, en la etapa en la que se encuentra el sector: con una ley de medidas fiscales en plena ebullición y una anunciada reforma regulatoria para antes de fin de año, más la moratoria al régimen especial, sin ninguna duda, la solución a la promesa de mantener el precio era y es un auténtico reto intelectual y técnico en el caso de cumplirse.
En el día de hoy, diferentes medios han dado la noticia de cómo está prevista la solución a la promesa realizada, es del siguiente tono:
El Gobierno propone aumentar la retribución de 500 millones anuales que abona a Alcoa, Azsa, Arcelor y otros en concepto de interrumpibilidad. La interrumpibilidad parecer convertirse en la pieza clave del nuevo modelo energético diseñado para la gran industria intensiva en electricidad. Según la propuesta de orden ministerial elaborada por el Ministerio de Industria, la retribución media anual máxima que podrán obtener Alcoa y compañía por «interrumpibilidad» es de 35 megavatios-hora (MWh) frente a los 20 MWh actuales. Esto significa, a expensas de conocer a cuánto va a pagar el Ministerio de Industria cada MWh de desconexión, que las industrias podrán elevar su techo de desconexión (y consecuentemente sus ingresos por ese concepto) en un 75 por ciento.
En relación con la partida de interrumpibilidad la CNE en su informe sobre la Reforma del Sistema Eléctrico propuso:
TRASLADO DEL COSTE DE INTERRUMPIBILIDAD DE GRANDES CLIENTES DESDE LOS PEAJES DE ACCESO AL COSTE DE ENERGÍA DE LOS CLIENTES NO INTERRUMPIBLES.

 En la medida en que el servicio de interrumpibilidad es una herramienta de gestión del sistema de la que dispone el OS, de características similares a los servicios de reserva del sistema proporcionados por las instalaciones de producción, sería deseable que éste se proporcionara igualmente en competencia. En consecuencia, el coste de dicho servicio debería ser incluido dentro del coste de la energía, en lugar de financiarse con cargo a los peajes de acceso. La financiación de dicho servicio se realizaría a través del correspondiente pago de la demanda no interrumpible. En este caso, el servicio de interrumpibilidad podría ser provisto mediante un mecanismo de mercado, al igual que el resto de servicios de ajuste que proveen los generadores.
El traslado de una partida de costes de acceso, hacia el coste de energía del consumidor no interrumpible, implicaría un incremento estimado del precio final de mercado de los consumidores no interrumpibles de, aproximadamente, un 2,7% anual, supuesto que a partir de la próxima temporada se establece una retribución de 450 M€, El traslado de costes desde los peajes de acceso hacia el coste de energía no es una medida que implique ahorro neto en costes.

La ORDEN ITC/2370/2007, de 26 de julio, regula el servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad para los consumidores que adquieren su energía en el mercado de producción.
La Orden fijaba su alcance en la posibilidad de reducir la potencia demandada de aquellos consumidores que estén dispuestos a ello, se presenta como una valiosa herramienta para resolver aquellos incidentes que puedan derivar en una falta de suministro.
La Orden fijaba su marco de aplicación a los consumidores de energía eléctrica conectados en alta tensión que contraten su energía en el mercado de producción, bien directamente, bien a través de comercializador o mediante un contrato bilateral.
La Orden definía el servicio de interrumpibilidad de un consumidor que sea proveedor de este servicio consiste en reducir la potencia activa demandada hasta el valor de la potencia residual requerida, en respuesta a una orden de reducción de potencia dada por el Operador del Sistema en los términos establecidos en la presente orden y en el contrato que se formalice entre éste y aquél.
La Orden fijaba que el servicio de interrumpibilidad será gestionado por el Operador del Sistema. REE, como responsable del servicio, facilita la siguiente información:

A 1 de junio de 2012 se encuentran en vigor 151 contratos de interrumpibilidad de los cuales 137 corresponden al sistema peninsular, 13 al sistema canario y 1 al sistema balear. La potencia interrumpible total disponible al servicio del operador del sistema en periodos de máxima demanda alcanza aproximadamente 2.122 MW, de los cuales 2.069 MW corresponden al sistema peninsular, 50 MW al sistema canario y 3,3 MW al sistema balear
Una visión de las industrias que estan sujetas al servicio de interrumpibilidad se puede ver en el cuadro siguiente:
 
En relación con el objetivo prioritario del gobierno: eliminación del déficit tarifario en enero del 2013, se hacían las siguientes consideraciones en relación al servicio de interrumpibilidad:
El ministerio de José Manuel Soria entiende que, en un momento de caída de la demanda de energía eléctrica en España (bajó un 1,2 % en el 2011, como consecuencia de la crisis), mantener una retribución como la interrumpibilidad, diseñada en su día a modo de compensación a las grandes industrias consumidoras de energía, a cambio del desvío de su potencial eléctrico en caso de necesidad, no tiene sentido
En estos momentos en España sobra capacidad de generación, y el pago por poder interrumpir la actividad de una empresa para abastecer con su energía una demanda determinada que se presente, como un gran apagón, es un gasto prescindible», explican fuentes del ministerio, que cifran en 600 millones de euros la cantidad destinada anualmente a este concepto.
Para poder entender todo el “caos” anterior hay que diferenciar dos tipos de compensaciones, en el caso de los grandes demandantes industriales:
  1. Compensación/subvención al precio de la energía que contratan en el mercado
  2. Pago por un servicio al sistema eléctrico
A cuál de las dos posibilidades, hoy por hoy, se acoge el sistema eléctrico en el caso de la interrumpibilidad, es clara.Seguramente es la única respuesta que la administración ha encontrado para contentar y mantener el precio existente en el mercado eléctrico para estos consumidores, veremos cuál es la opinión de Bruselas y de los consumidores que tendrán que hacer frente a este nuevo incremento de los costos del sistema que, por cierto, incrementa nuestro tan traido y manido déficit tarifario.
 

1 comentario:

  1. Lo que está claro, es que los grandes consumidores tienen un precio de la energía eléctrica asumible contando con la interrumpibilidad. El quitarsela a algunos y a otros no de buenas a primeras, parece que va contra cualquier ley de la competencia...

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