NUEVO

lunes, 19 de septiembre de 2011

A VUELTA CON LAS SUBASTAS CESUR. EL “CUENTO” DE NUNCA ACABAR. UN EXCESO DE MAS DE 500 M€ DESDE JULIO 2009.

A raíz de la apertura de un expediente informativo por el nuevo Consejo de la CNE, con objeto de analizar el comportamiento de los mercados, ante la inminente celebración de unas nuevas subastas CESUR, que son las que fijan los precios de la energía para los suministros regulados denominados de último recurso y a los que están sujetos más de 22 millones de abonados.

El anterior Consejo de la CNE había comunicado el análisis del comportamiento del mercado ante ciertas subidas de precios anteriores a la celebración de las subastas, dichos análisis no fueron dados a conocer a la opinión pública, lo que siempre generó la sospecha de manipulación de las consabidas subastas.

En este asunto hay que distinguir dos hechos diferenciados: el primero es la posible alteración de los precios de mercado, cuestión que tiene sus responsables en los dos sentidos, dada la existencia del controlador de dicha subasta, como es la CNE, que tiene potestad de anular las subastas por considerar que no reúnen las garantías suficientes, hay que tener en cuenta la total opacidad de ese mercado; el segundo hecho y quizás el más importante, es el exceso de precio entre el fijado en la subasta y el posterior precio real que se paga en el mercado. La diferencia entre ambos precios sería lo que teóricamente estarían pagando los consumidores como garantía de tener un precio fijo de la energía durante la vigencia de la tarifa y, por lo tanto, no correr ningún riesgo por variaciones del mismo en el mercado eléctrico, actualmente hay establecido subastas cada tres meses.

En una primera instancia cabría pensar que a la subasta CESUR, acuden solamente dos partes, los vendedores de energía y los comercializadores de último recurso, que son cinco: Iberdrola, Endesa, Gas Natural-Fenosa, E.ON y HC Energía, coincidentes con los mayores generadores de energía eléctrica.

La realidad es otra, ya que como se ha conocido recientemente, en la última subasta Cesur celebrada el 28 de junio, el operador del mercado, ya denominado Omie, precalificó a 51 firmas interesadas en participar, aunque sólo fueron admitidas 26, sólo el 27% eran grupos con comercializadoras de último recurso (las únicas que después suministran a tarifa); el 65% eran firmas con sede en España y sólo el 35% pertenecían a grupos con filiales de generación en el mercado español. A las pujas suelen acudir, junto con empresas del sector, numerosos bancos y sociedades de trading, todavía no se publican los nombres propios.

La reflexión inmediata es preguntarse a qué tanto interés y la contestación es también inmediata hay un buen negocio, nos lo enseña el propio regulador, véase en el cuadro siguiente:

En primer lugar reseñar que es un mercado que siempre ha actuado en una dirección, los grandes beneficiados son los vendedores de energía, diferencia entre la banda azul y la banda roja, que supone, como se puede observar, unos cuantiosos beneficios, en el mes de octubre del año 2010 superó el 13% de rentabilidad en un plazo de dos meses. Hay que tener en cuenta que se hace trading y, por lo tanto, no es imprescindible tener medios de generación,

Si observamos la figura, vemos diferencias superiores a 10 €/MWh y en la mayoría de los casos superiores a 5 €/MWh, lo que una estimación muy conservadora nos indica que desde la existencia de las subastas CESUR, en julio de 2009, la diferencia de precios entre los establecidos por la subasta y los posteriormente de mercado han podido suponer una cantidad muy superior a los 500 millones de euros. Una media de 5.000 GWh/mes, se puede considerar válida para este tipo de suministro durante el periodo considerado.

Ante tamaño coste para los usuarios, que además ya soportan los peajes más altos de todas las tarifas, los responsables y reguladores deberían ajustar más los procedimientos para evitar estos desequilibrios económicos tan injustificables que soportan más de 20 millones de demandantes de energía eléctrica y no solo los comportamientos anómalos que, por supuesto, también y que a la vista de los datos proporcionados supone algo más que comportamientos anómalos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario