NUEVO

miércoles, 29 de junio de 2011

LAS EMPRESAS DE SERVICIOS ENERGETICOS SON LA MEJOR HERRAMIENTA PARA CONSEGUIR LOS OBJETIVOS DEL SECTOR ENERGETICO

Las empresas de servicios energéticos son un buen instrumento en la consecución de algunos de los objetivos estratégicos del sector energético, entre los que se encuentran: mejorar la seguridad de suministro del país, reducir el déficit exterior, aumentar la competitividad o generar empleo.

Un correcto equilibrio económico por la contribución que estas empresas pueden aportar en la lucha contra el cambio climático posibilitaría una más rápida implantación, al igual que sus servicios en el campo de la eficiencia energética y máxime cuando se necesitan nuevos esfuerzos para conseguir el objetivo de la reducción del 20% en el consumo final en el horizonte del 2020, según ha anunciado recientemente la UE.

La participación de las empresas de servicios energéticos en la reducción del consumo energéticos en la edificación que representa en la UE el 40% del total demandado y que es uno de los objetivos prioritarios de la UE, es ineludible.

Las empresas de servicios energéticos son una de las vías posibles para conseguir que las comercializadoras eléctricas utilicen los servicios de estas empresas para conseguir una reducción en el consumo de sus clientes mediante la eficiencia energética.

Las lecciones aprendidas en la demanda de servicios energéticos en los edificios de las administraciones públicas, debe hacer recapacitar a los responsables de la administración de cómo ayudar al desarrollo de este nuevo tejido empresarial, ya que no se trata de la creación de nuevas líneas de actividades a las empresas existentes que vienen contratando habitualmente con la administración y que por lo tanto no se sienten muy motivadas a reconvertir sus negocios habituales.

Aunque pueda parecer utópica la mejor ayuda de la administración no es la económica sino la de posibilitar, mediante una normativa acorde al objetivo que se busca, que permita que las empresas puedan desarrollar los nuevos servicios, un ejemplo muy ilustrativo la regulación del autoconsumo, al día de hoy todavía no normalizado, posiblemente una acción más contundente que el contrato piloto del Complejo Azca.

La utilización de los ya constatados certificados blancos para la valoración de la eficiencia energética y con ello conseguir nuevos equilibrios económicos, a semejanza de lo hecho en el campo del medio ambiente, debería dar resultados en el corto plazo dada la composición de pequeñas empresas de nuestro entramado empresarial.

El principio de utilizar el ahorro como fuente de inversión deberá posibilitarse con un marco normativo de actuación que lo haga posible y que sea acorde con los objetivos que se enuncian muy a pesar de que vaya contra los intereses muy arraigados.

Las empresas tradicionales aprendieron y realizaron correctamente la venta de energía, dieron respuesta al problema de disponer de la demanda en las horas punta, el objetivo de las nuevas empresas de servicios energéticos es que los consumidores gestionen y usen eficazmente la energía y dado el caso sean también capaces de generar energía, como forma más eficaz de alcanzar los objetivos estratégicos del sector energético y contribuirán, sin duda, a la competitividad en el sector eléctrico, desgraciadamente no está en manos de las empresas su puesta decida en escena, la administración debería haber construido el escenario hace ya mucho tiempo, el escenario de los edificios de la administración ha sido únicamente propaganda y de la mala.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada