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miércoles, 10 de noviembre de 2010

CINCO AUTONOMIAS Y EL GOBIERNO COMBATIRAN A LAS CINCO ELECTRICAS DE UNESA

Cinco comunidades autónomas (Castilla y León, Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha y Andalucía) firmaron el viernes un documento base para una nueva regulación de las ayudas a la industria del carbón a partir del 1 de enero de 2011. Estas comunidades, que cuentan en sus territorios con térmicas de carbón, criticaron “la hostilidad” de las eléctricas en relación al real decreto que han denunciado en el Supremo, además de recurrir su reglamento en la Audiencia y las ayudas de Estado de la CE ante Luxemburgo.
El Gobierno no entiende esta deslealtad cuando se está peleando por titulizar la deuda eléctrica con el aval del Estado; por el ATC, del que serán beneficiarias, o, en el caso de Gas Natural, por ayudarla a resolver su conflicto con la argelina Sonatrach.
Es de esperar que las doce autonomías restantes, hayan tomado nota de la posición de las compañías de la asociación UNESA, y, es de esperar también que se cuestionen y planteen el papel que deben tener las regiones en el desarrollo y control de las infraestructuras de su autonomía.
Habría que preguntar a las eléctricas con matrices en Italia, Alemania y Portugal que reacción habría tenido en sus países de origen una posición con sus gobiernos como la mantenida aquí y a las que conservan su matriz en España, que les induce a la utilización de una asociación, UNESA, para hacer un frente contra su gobierno.

Las cinco autonomías mencionadas han calificado la actitud de las eléctricas como de: “acto de hostilidad”, “agresión” o “decisión incomprensible”, “acto de hostilidad que no olvidaremos”

En el actual caos en el que se desenvuelve el sector eléctrico que se ha ido conformando a lo largo de los años, hay que tener presente que la presencia de las eléctricas ha sido constante y han ido conformando la actual regulación con los diferentes gobiernos que se han ido sucediendo, ante la hostilidad actual, la Administración Central debería pactar junto a las Comunidades Autónomas un nuevo modelo que hiciese que los intereses de los ciudadanos estuviesen mejor defendidos y sirviesen de apoyo para un nuevo modelo productivo en el sector, acorde con las necesidades del país y no por unos intereses particulares que utilizan a su favor activos públicos.

Es hora de que converja el actual estado de las autonomías con las concesiones de infraestructuras de las compañías eléctricas, el primero es fruto de nuestra Constitución, el segundo es fruto de unos repartos en un régimen autoritario y sin representación.

No se trata solo de pactar una retirada de las denuncias presentadas por las eléctricas, se trata de finalizar el caos actual y esto pasa por reordenar un sector en el que sus agentes privados más importantes han puesto en evidencia su incapacidad de funcionar con el actual estatus.

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