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lunes, 3 de mayo de 2010

LAS ENERGIAS RENOVABLES Y LA LEY 54/1997 DEL SECTOR ELECTRICO

La necesaria convergencia de las energías renovables del régimen especial,  con el resto de las tecnologías encuadradas en el régimen ordinario del Sistema Eléctrico regulado por la ley 54/1997, es la base del problema que se debate actualmente y que así enunciado tiene un alcance y comprensión mayor que el de la cuantificación y duración de las primas o el de retroactividad de las mismas.

El cimiento del actual SE ( sistema eléctrico) es la ley 54/1997; la cual no ha cumplido su objetivo de crear un mercado competitivo y además se ha visto perjudicada por el enunciado de planteamientos nuevos no tenidos en cuenta por la ley, así como su insuficiente perfeccionamiento durante estos años. Todo lo anterior ya fue analizado por el Libro Blanco de la Generación Eléctrica de junio del 2.005 y algunos aspectos han sido reiteradamente indicados desde la CNE.

Lo que hace necesario plantearse, después del tiempo transcurrido, si es posible que el nuevo modelo Energético Español en el horizonte del año 2020, se pueda implementar con la citada ley y unas nuevas adaptaciones o es necesario un nuevo marco que dé cabida a la situación actual y a los objetivos propuestos para el año 2020.

Hay una total convergencia en política energética entre los planteamientos realizados por la UE y los enunciados por el gobierno en los denominados pactos de Zurbano, éstos cuantifican los objetivos 2020 desde la situación del año 2009 recogiendo en sus números los definidos por la UE en su estrategia 20-20-20.

Cuantificaciones diferenciadas a las propuestas desde el gobierno en convergencia con la UE, serán difíciles de realizar y las posibles variaciones no pueden ser significativas y en nada modificarían los planteamientos que aquí se exponen. Por lo tanto nos encontramos no ante diferentes estrategias energéticas sino ante diferentes planes que podrían ser consensuados en un marco de referencia, el cual se concretaría, bien por las modificaciones a la ley 54/1997, bien por un nuevo marco.

Durante el periodo 2010-2020 algunas de las energías renovables, en concreto la eólica, se convertirá en una fuente perfectamente identificable dentro del régimen ordinario y por lo tanto su tratamiento debería ser afín al mismo aunque conserve alguna de sus particularidades como son: preferencia, falta de previsibilidad, consideración de generación distribuida.

La consideración de dos regimenes de producción de energía eléctrica, es actualmente muy restrictiva en la consecución de un mercado competitivo ya que ahonda en la prepotencia económica de unas tecnologías hacia otras y de unas empresas hacia otras, en tanto en cuanto  la realidad no es así y es de esperar que durante el periodo considerado se irá produciendo más convergencia que la actual.

Las producciones y los precios de la energía conseguida por las tecnologías del régimen ordinario se están viendo afectadas por el régimen especial y éste a su vez sufrirá un incremento de potencia instalada de prácticamente el 100 %, durante el periodo considerado, en relación con un incremento muy escaso del régimen ordinario.

Los agentes que defienden los intereses del régimen especial, es decir las energías renovables, deberían buscar un acercamiento con el gobierno actual y el resto de fuerzas políticas para conseguir establecer un nuevo marco regulatorio en el que se fijasen los nuevos equilibrios necesarios para conseguir los objetivos fijados para el año 2020 que son muy favorables para esas tecnologías desde la óptica del crecimiento de las potencias instaladas.

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